Escribir no es tan sencillo.

De verdad, no lo es. Parece sencillo, aprendes a escribir a los ¿qué? ¿6 años? ¿7? pero realmente no aprendes a escribir, aprendes a representar palabras por medio de caracteres.
Pasa el tiempo, creces, lees algunos libros, pasas de los cuentos a las novelas, y si, piensas “¡hey! yo también puedo hacer eso”, crees que porque puedes escribir puedes lanzarte a redactar una historia. Pero no es tan sencillo.
Yo pensaba “se hablar, por tanto se redactar”, ya imaginaran el chasco que me lleve mientras revisaba mis escritos, me preguntaba “¿acaso de verdad se hablar?” porque lo que escribía sonaba tan extraño como un ruso dictando a un chimpancé un discurso en español.
Tras pasar algún tiempo plasmando mis ideas, me golpeo la realidad un día cuando me dí cuenta, eran solo eso: ideas, inconexas, sin sentido, ideas que flotaban por páginas blancas y se evaporaban con el punto final.
Lo que yo quería era escribir historias, bueno, esta bien, lo que yo quería era escribir poesía, pero para ello era simplemente demasiado mala. Las historias tienen principios, argumentos, trama, los personajes en ellas cuentan con motivación, carácter, principios. Cada vez que intento escribir una historia estrujo mi cerebro hasta que logro obtener una idea, y no solo hay que tener una idea, sino que hay que cultivarla, podarla, reforzarla, hasta que logras convertirla una historia.
Escribir requiere tiempo y dedicación, yo por ejemplo me encuentro ahora mismo en la universidad escribiendo esto en vez de estar avanzando mis proyectos, ya pagaré el precio de ello más tarde. Afortunados aquellos que pueden escribir cuando les da la gana, yo a veces lo hago, dejan de importarme los deberes o el trabajo y escribo, hay un placer recóndito en hacer lo que uno quiere cuando quiere. Aquí están algunas de las cosas que escribo cuando eso pasa.

Romina Colli.

Bienvenida.

Hola a todos,

Sobra decir que agradezco a todos los que se han tomado un momento de su día para leer este blog, han sido los reblogs en mi tumblr (parafraseandofrases), los seguidores y los correos que me mandan los que me han animado a abrir este espacio donde pretendo compartirles mi escritura.
No se trata de nada formal, es mi pasatiempo, algo que hago a modo de desahogo, para no morir asfixiada por las palabras no dichas que se amotinan en mi boca.

Espero que les guste, saludos.
Romina Colli.