Heridas.

Te dije que tenía un pasado, pero nunca te hable de él. Jamás te conté de las veces que me desperté, a mitad de la noche, ahogándome en llanto. Nunca mencione que, en mis días malos, digo otros nombres como un viejo rezo. Y que evité como pude no gritar cuando algún recuerdo acechó en mi memoria, con sabor tan a pasado, tan a tantas cosas.

Viví un presente tan lleno de pasado que a veces sin darme cuenta, aparecías sentado en un recuerdo de hace ya muchos años. Viví un pasado tan lleno de presente que me senté a ver pasar todas las cosas pasadas.

Te dije que tenía un pasado, pero nunca pude decirte todo lo que dolía. Es que hay demonios que son solo míos, aunque nunca haya aprendido a domarlos. Hay heridas que no se comparten ni sanan, y yo me he resignado a tenerlas abiertas.

Un recuerdo.

Uno nunca puede saber si su dolor es más o menos  intenso que el de otra persona, por muy empáticos que seamos no podemos nunca sentir lo que el otro siente.  Lo más que podemos hacer es asemejar su dolor al nuestro.

Estoy segura de no  haber sufrido  tanto como otros, solo lo he hecho a mi manera. Y vaya que lo he hecho.  Quizá por esa manía mía de sentir demasiado, de sentir muy intensamente, de exagerarlo todo.

Un millón de veces me he imaginado viviendo otra vida, no una demasiado especial, tampoco es que mi vida  actual sea tan mala, simplemente me gustaría una vida más ligera, más alegre, más despreocupada.

Pasan los días, sin sentido como tantos otros, llegan las noches y con ellas sus manos, que acarician con suavidad mis mejillas, tratando de secar alguna lagrima que ha brotado por falta de fuerzas.

Porque en la noche mi guardia baja, permitiendo que se asome, sin querer, un fragmento de algún recuerdo tirado al calor de las llamas. Ante él mi cuerpo se estremece, sollozo en silencio y aprieto mis parpados, para no verlo, porque si esta, puede que se vaya, y a mi me basta saber que está aunque no pueda verlo.

Reto de frases: día 3.

Lo que más importa es que tan bien caminas en el fuego.

– Charles Bukowski.

Se que esta es el titulo de un libro, pero aún así lo he puesto en el reto de frases.

Si, si, también se que siempre digo que hay que ser positivos, que hay que tener una actitud optimista, si lo digo tanto es porque no se me da nada bien. Ahora lo intento más, aún así, sigue sin ser mi fuerte.

La verdad es que es difícil ser optimista, hay veces en que parece que solo hay problemas, intentas algo y encuentras aún más obstáculos. Hay días que, aunque tengas toda la actitud positiva, llega alguien como una nube de lluvia a arruinar tu día.

Por eso esta frase, lo que importa es que tan bien logras sortear esos obstáculos, como te manejas ante los problemas.

Reto de frases: día 2.

Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar un árbol, vivirá toda su vida creyendo que es estúpido.

 – Albert Einstein.

Siempre fui una tonta, una desentendida, una marginada. Nunca lo suficientemente buena para nada, pero tampoco tan mala. Fui un punto en el medio, “en el medio”, el lugar donde están todos los que nunca importan.

Me sentí como un pez tratando de trepar un árbol. Aún a veces soy ese pez, que no entiende que lo suyo no es trepar y lo sigue intentando. Prueba de ello este blog.