Sin sentidos de una curiosa.

Más veces de las que puedo recordar he pensado en matarme. He coqueteado con la idea de volarme los sesos, si tan solo tuviera un arma quizá ya lo hubiera hecho. En mi mente justo al tirar del gatillo salgo de mi cuerpo para ver el trazado irregular que deja mi sangre en las paredes, me veo cayendo de lado al piso, veo mi mano soltar el arma.
No es que desee la muerte, es mas por curiosidad, por ver que pasa, por abandonar este cuerpo mio que tanto odio. Es la falta de esperanza, el desanimo, este sin sentido que es mi vida, un querer ser todo sin ser nada.
A veces quisiera estar muerta, pero quizá solo estoy aburrida. Aburrida de ir en contra de la inercia, de una vida llena de nada, aburrida de esperar que algo pase y lo único que pasa son los días que se convierten en meses, en años que solo traen mas sin sentidos.

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El reencuentro.

Por favor, déjame a solas con ellos. Se que son demonios pero son mis demonios, los únicos que siempre han estado ahí. Incluso cuando no los veía, se que estaban ocultos en alguna parte, observando mis pasos. Vete en silencio, no quiero que los asustes, quiero acariciarlos, charlar con ellos, recordar viejos tiempos en que corría de ellos, descalza, entre llamas.

Deseo hacer las paces, estrechar sus manos, decirles que si, los he extrañado un poco, que muchas veces sueño con ellos. Incluso recuerdo sus gestos, después de tanto tiempo.

Insisto, por favor, cierra la puerta ya, no la abras. No importa lo que escuches, incluso si te grito que la abras, ignora mis suplicas, mi llanto, mejor aléjate, tanto como puedas, vete de la casa, no regreses hasta el amanecer.

Tengo que estar con ellos a solas, y si no me vuelves a ver, recuerdame como aquella tarde en la feria, sobre la rueda de la fortuna, con la ciudad a nuestros pies, riendo.

los demonios

A punto.

Tu y yo vivimos a punto de encontrarnos siempre y sin encontrarnos nunca.
Nos pasamos de largo por unas cuantas calles, estábamos en el mismo punto hace unas horas.
Así como vivimos a punto de que nuestro amor sea mutuo, me querías pero ahora estas con otra, te quería pero estaba lejos. Nos queremos pero nunca al mismo tiempo.
Tu y yo vivimos en torno al otro, con un hábito hartante de casi ser pero no serlo. Somos dos imanes, aunque del mismo polo, que se atraen y se repelen, sin alguna vez llegar a estar juntos.

Momento y oportunidad. Relato de un asesino.

Empezó como siempre, una idea. Era un mal día, de esos que solía tener, de esos en los que solo ve lo malo, cuando al verse al espejo ve un monstruo. Y el monstruo lo miraba a los ojos riendo, se acercaba a su oreja susurrándole “eres horrible”, para luego esfumarse tras una nube de malos pensamientos.

Podría haber culpado a la sociedad, a las personas que lo maltrataban, a sus genes, incluso a sus padres. Pero él sabía, que había algo podrido en su alma, más allá de su físico deforme.

Salió aquel día de su casa, con sus demonios siguiéndole los pasos. Una soleada mañana de junio, que le daba una tregua a ese invierno eterno que se vivía en su ciudad.

Iba caminando hacía la central de abastos, su lugar de trabajo, cuando vio a una chica, de piel blanca y cabello oscuro, con unos pocos kilos extras. La verdad no pensó en ello demasiado, la idea simplemente aterrizó en su mente, sin reflexionar en ello, lo hizo.

Cuando la golpeo en el callejón hasta dejarla inconsciente pensó en aquella otra chica que se burlo de él al regalarle una rosa, mientras le arrancaba la piel de la cara no pensaba más que en las burlas que le hacían, al ver la sangre en sus manos no sintió culpa.

Se le hizo fácil, lo volvió a hacer. Con varias chicas mas. Una tras otra caían como mariposas tras recibir uno de sus acertados golpes. El problema era transportarlas, tenía que ser rápido, las ponía en la caja de su pick up y las cubría con una lona hasta llegar a su casa.

Siempre les arrancaba la cara, trataba de dañarla lo menos posible, a veces, usaba su piel como mascara, mientras pensaba como sería ser ella.

Cuando la policía lo descubrió y rodeo su casa, se miró al espejo, el monstruo estaba ahí, pero esta vez su susurro era distinto, “mátate”, le decía. Él obedeció. Primero fue un disparo en la nariz, su nariz deforme, el más doloroso es el primero; el segundo fue en la quijada, esa quijada deformada por un gran tumor que nunca pudo operarse; con tercer el disparo se voló los sesos, mientras el monstruo reía y la policía entraba en la casa.

pistola, arma, sangre

Paginas cubiertas de nieve. Parte 5.

Parte 1.

Parte 2. 

Parte 3.

Parte 4.

libro

Trataba de verla siempre que podía, aunque ella era más precavida en cuanto a sus escapes de la unidad habitacional, lograba verla una o dos veces por semana. En cada encuentro le contaba nuevas cosas del mundo fuera de la unidad habitacional donde vivía. Jamás había visto el sol, ni las nubes, ni la luna, no podía más que imaginar como era el mar, o la inmensidad de una montaña. Solía llevarle fotos de todo aquello que no conocía, algunas cosas las reconocía de sus libros, otras le parecían completamente extrañas, por lo que intuí que sus libros eran muy viejos.

Cuando le conté de los autos que flotan por levitación magnética utilizando bólidos de nitrógeno líquido le parecieron extraños, solo conoce aquellos vejestorios usados hace siglos, que tenían ruedas y usaban gasolina de diesel. Como los tienen aislados del mundo no comprende lo que es el intenet, no sabe de los edificios de cuarenta pisos bajo el suelo, y otros ochenta sobre de el.

La idea de sacarla de ahí no se me ocurrió hasta la cuarta vez que la vi, no es que antes pensará dejarla ahí para siempre, sino que simplemente no había pensado en ello. Absorta como estaba en la idea de haber conocido a alguien con una singularidad que creía mítica, extinta quizá, no pensé en que hacer con ella hasta que la idea me pego un trancazo en la cabeza, ¿cómo la iba a sacar de ahí? Porque era obvio que no podía dejarla ahí encerrada tras haberla visto, tenía que ayudarla.

Estuve rumiando la idea por varias semanas, hasta que Dan empezó a sospechar que pasaba algo extraño, no tenía ni idea de cuánto. Hasta ese momento, Steff era mi secreto, solo los que la tenían encerrada y yo sabíamos de su existencia, según creía. Un día, en que me encontré con Steff en el pasillo de siempre, por no medir el tiempo se nos hizo tarde, nunca lo media para ser honesta, era Steff siempre la que me decía que ya debía marcharse. Al llegar a mi departamento encontré a Dan esperando con cara de enojado, podía ver su boca torcida bajo su densa barba.

  • Hola Dan. – Lo saludé, recordando todo lo que podría haberlo hecho enojar, hasta dar con ello, ya eran varias ocasiones que llegaba tarde.
  • – Me dijo secamente mientras endulzaba su café.
  • Estos días ando muerta de cansancio, he tenido demasiado trabajo en el laboratorio, solo quiero dormir ¿A ti cómo te va? – Traté de excusarme con esa frase, intentando evitar discusiones en vano.
  • ¿Mucho trabajo? ¡No te he visto ni siquiera cruzar por mi oficina en toda la semana! Pase antes al área de pruebas, donde tu estas, ¿y sabes que me han dicho tus compañeros? ¡qué has salido justo a tu hora! Tan pronto han dado las cinco de la tarde, has salido de ahí ¡tu siempre te ibas después! ¿y sabes que más? Dicen que desde hace unos meses siempre sales antes ¿cómo no me di cuenta?
  • ¿Darte cuenta de que Dan?
  • No me vengas con eso, es obvio ¡ves a alguien más!

Era cierto, que le podía decir, así era, soy la peor mentirosa del mundo, más con él que me conoce tan bien, pensé en inventarle que tenía que ir a comprar algo, y al pensarlo mi boca se movía.

  • Tenía que pasar al super, no tenemos comida para pequeño Joe – Al menos era cierto que no teníamos comida para el gato.
  • ¿Y dónde está la comida que has comprado?
  • No había de la que come Joe. – Bueno, ya lo dije, una terrible mentirosa.
  • Marya – contesto usando un tono de voz mas calmado y haciendo un ademan por sujetar mi hombro, sin llegar a el – dímelo, hace semanas que te noto rara, te he preguntado y me dices que es cansancio, ahora ya sé que pasa, solo quiero que me lo digas tú.

Ahí, justo ahí, me derrumbe y se lo dije, le conté todo sobre Steff. Confiaba en Dan, no veía porque seguírselo ocultando. Claro, el no creyó ni una palabra. Dijo que me lo había inventado, que no podía ser cierto. Así que le pedí que me acompañara la siguiente vez que viera a Steff.

Habíamos acordado vernos el martes siguiente, en el mismo pasillo, a las 5:15 pm. Vi a Dan en su oficina, de la que salió a regañadientes pues aún tenía trabajo, llegamos al pasillo a esperar que Steff apareciera, pasaban los minutos y ella no aparecía, dieron las 6 de la tarde, sin que hubiera dado la menor señal. Pensé que quizá se había espantado por haber visto a Dan, pero no podía haberlo visto sin siquiera acercarse al pasillo. Dan declaro que mentía, era lógico que no me creyera, ni yo misma lo habría creído de no haber visto a Steff, por lo que Dan paso aquellos días hablándome solo cuando era muy necesario. ¿Yo? Después de lo sucedido solo pensaba en Steff, Dan estaba molesto, lo entendía, pero Steff no se había presentado, nunca había llegado más de diez minutos después de la hora acordada, ¿si la última vez que regreso más tarde de lo habitual le ocasiono problemas? ¿si la habían descubierto vagando por los pasillos? Cada día después de ese fui al pasillo, aun pensando que si la habían descubierto saliéndose a hurtadillas podrían haber reforzado la seguridad, que podrían arrestarme, o hacerme sabrán ellos que.

Pasatiempos ¿inusuales?

Quisiera poder ver la vida de las personas. Cuando era chica deseaba ser invisible, no para desaparecer, como a veces me pasa ahora, sino para poder ver lo que las demás personas hacían en su día a día. No lo tomen como algo malo, no hablo de alguien en especifico, es algo general que nace de mi curiosidad por las vidas ajenas. Quisiera poder saber como otros viven, ver sus pasiones, lo que les causa tristeza, o alegría, sus rutinas, la forma en la que hacen las cosas.

persona sentada viendo a otras personas

Me gusta ver a las personas en las calles o en una cafetería e imaginarme su vida, quienes son, a donde van, de donde vienen, que los motiva, la música que escuchan, me imagino si tendrán quien los espere, si tienen pareja, si son felices.

Me gusta descubrir los gestos de sinceridad absoluta en las personas, ese momento cuando sin quererlo revelan con un gesto su interior, cuando suspiran, cuando sin pensarlo voltean a ver el cielo, ese momento en las fiestas cuando están totalmente ebrios y no pueden ser más que honestos.

amigos, borrachos, riendo

Me encanta ver su otra sonrisa, aquella que no usan para fotos sino cuando de verdad están felices, escuchar a alguien reír a carcajadas, o llorar sinceramente, ver a alguien debatir su punto de vista, ver la pasión que desprende.

felicidad-AngelinaJolie

Amo descubrir las vidas ajenas, la honestidad en ellas, amo los pequeños gestos que hacen a las personas únicas y sigo queriendo poder leer en su mirada su vida entera.

La cuestión sobre vivir lejos.

La cuestión sobre vivir lejos del lugar en el que te criaste es estar solo, caminando bajo la lluvia un viernes por la noche, con un paraguas recién comprado, pues la lluvia te agarro por sorpresa a medio camino hacía la tienda, y las cervezas por las que fuiste a la tienda en primer lugar, que solo sirven para matar un poco la soledad de un departamento vacío.

La cuestión es que las mudanzas te despojan de todo lo que sobra en tu vida, aquellas cosas que creías imprescindibles pero en realidad no lo eran, la ropa de más que ya nunca usas y decides no llevar en la maleta, aquellos amigos que tras una semana de tu partida ni se acuerdan de ti.

La cuestión es que a veces no entiendes, que a veces extrañas, que hasta a veces anhelas momentos pasados, que también, de vez en cuando, te invade ese sentimiento de reemplazo al ver a tus antiguos amigos salir con otras personas, es la tristeza al perderte algún evento familiar, la nostalgia de no estar ahí.

La cuestión es que la distancia te enseña que puedes desprenderte casi de todo, que los verdaderos amigos están contigo en una llamada, en los mensajes de diario, que las cosas materiales se reemplazan, que tu madre ha aprendido a usar skype para hablar contigo, que puedes meter la mitad de tu vida en una maleta.

Maleta vintage cafe

La canción.

Mientras caminaba hacía su casa su mente repetía la canción que había escuchado en la radio del camión, le parecía que la canción la transportaba al pasado, y no era porque fuera de esas canciones que escuchaba hace varios años, cuando aún era estudiante.

Era una canción nueva, pero en ella creía reconocer algo, a pesar de nunca antes haberla escuchado, algo en la tonada, o quizá fuera en la letra, algo de esa magia que te regresa al pasado. Mientras caminaba se sorprendía al comprobar que recordaba la letra, aunque solo la había escuchado una vez.

Por la tarde había llovido, sus zapatos negros aplastaban los charcos que aparecían a su paso, ni siquiera se molestaba en esquivarlos, perdida como estaba en la letra de aquella canción no veía su camino.

Cuando sintió el golpe ya era demasiado tarde, cuando vio el camión, yacía en el suelo. Varios se acercaron a ayudarla, dicen que sus últimas palabras fueron “no me voy, regreso“.

Paginas cubiertas de nieve. Parte 4.

libro

Parte 1.

Parte 2. 

Parte 3.

Hablo con un tono tan bajito que apenas podía oírla.

– Por favor no he hecho nada malo, de verdad no me hagas nada.

Debía tener alguna mueca de horror, pues me costó componer mi expresión y recobrar mi voz para contestarle

– ¿Quién eres?

– Por favor no pretendía hacer nada malo. – Chilló  con un tono de súplica y un rostro atemorizado.

– ¿Cuál es tu nombre?

– ¿Mi nombre?

– Si, como te dicen.

–  573F.

– ¿Qué?

– Es el nombre con que todos me llaman aquí.

– ¿Todos? ¿Quiénes son todos? – Siento mi cara convertirse de nuevo en una mueca de horror ¿Había más? ¿Los jefes sabían?

– Los doctores… y los demás como yo…

– ¿Los doc… demás como tú? – Había una teoría en mi cabeza, aleteando para salir a la superficie de mi mente, pero me rehusé a considerarla hundiéndola al fondo de mis pensamientos

– Si – Dijo esto último poniéndose de pie, un impulso me hizo sujetarla del brazo para evitar que se escabullera, pero recordé que se decía que los mal adaptados como ella son demasiado frágiles y la solté en seguida, pero mi gesto logro impedir su huida.

– Perdóname, no te delatare, solo quiero saber más.

– No se demasiado – hizo una mueca como al recordar algo – debo regresar, o se darán cuenta de que me he escapado.

– ¿Quiénes? ¿Los doctores?

–  Los enfermeros también, y mis compañeros.

– Solo quiero saber más de ti – Dije ligeramente aturdida por toda la situación ¿era verdad o me estaba volviendo loca? – ¿puedo verte después?

– Quizá, pueda escabullirme mañana, si traes algo de comida contigo…

Era eso, ella buscaba comida, por eso se habría escapado, accedí a su petición, me pudo haber pedido lingotes de oro, aunque no los tuviera le hubiera dicho que si con tal de saber más de ella, como les dije, mi curiosidad era de esas insaciables. Nos veríamos al día siguiente en el mismo pasillo, solo debía recordar bien cual era, dentro de un complejo estructural donde todo luce igual resultaba un poco difícil, siempre creí que el edificio de la compañía parecía hecho adrede como un laberinto, ahora pensaba que quizá era para que sus custodios no escaparan. Aquella noche fue la primera de las noches horribles que pasaba sin poder conciliar el sueño.

Al día siguiente fui a verla, en el mismo pasillo, un poco más temprano, el primero de tantos encuentros cortos en los que intercambiaba comida por su historia. Así, tras varias visitas, pude hacerme una idea de la vida que llevaba.

No había nacido en los laboratorios, sino en una pequeña provincia al suroeste, sus padres la habían vendido pues no tenían suficiente dinero para mantenerla ni medio alguno para darle todas las atenciones que necesitaba, los medicamentos, los cuidados. Solo había estado con sus padres sus primeros meses de vida, no sabía mucho de ellos, se había enterado, por una de sus compañeras más vieja, que cuando llego a los laboratorios estaba casi muerta, no le dieron más que un par de meses de vida, sin embargo los del laboratorio lograron curarla.

Vivía en una especie de unidad habitacional, con pequeñas habitaciones para cada paciente. Todo en la unidad habitacional estaba recubierto de un material suave, para evitar laceraciones en la frágil piel de los recluidos, tenían un espacio de esparcimiento en el que personal del laboratorio les asignaba distintas tareas, dibujaban, veían películas, a algunos incluso les enseñaban a leer; también había un comedor en el cual aparentemente no les servían suficiente comida, la comida también era usada como medio de castigo o recompensa, si seguían las reglas tenían más comida, si no las seguían, no tenían comida.

Habitaciones era la palabra que el personal del laboratorio usaba para llamar a las celdas en las cuales vivían recluidos, contaban con una cama, un armario, una cajonera y una mesita, solo tenía tres paredes, la cuarta era una puerta de vidrio que se opacaba con un interruptor y solo se abría desde fuera, por el personal de DermoSinc, su supuesto nombre, 573F, era también su número de habitación.

El nombre surgió en uno de nuestros encuentros, cuando me había cansado de llamarle 573F, como a una prueba más de las que hacía en DermoSinc, le di una larga lista de nombres, de los cuales eligió Steff. Era de las pocas personas ahí recluidas, como ratas de laboratorio, que sabía leer, la elección del nombre, supuse yo, estaba asociada a la semejanza de las letras a los números, el 5 a la S, el 7 a la T, el 3 a la E.

Nunca podíamos platicar por demasiado tiempo, quince o veinte minutos a lo mucho por miedo a que alguien nos viera, no tenía idea de que nos harían si nos veían, pero estaba segura que no sería nada bueno.

Parte 5.

Premio Best Blog.

Por fin tengo internet en mi depa después de dos días ¡yey! esa es la razón por la que venía postergando esta entrada, como además en el trabajo esta semana he vivido en juntas (y la próxima será igual, que pereza) ni he podido tomarme un rato para escribir ahí mi entrada, pero bueno, el trabajo es el trabajo, que esta muy bien tener aficiones, hobbies y pasatiempos, pero de algo hay que vivir.

El motivo de esta entrada es porque la Sra. Jumbo de Mi refugio Virtual Johan Cladheart me han nominado a este juego llamado Premio Best Blog, algo así como los premios dardos, y a mi que me encantan estos juegos de blogueros.

Premio Best Blog

Sra. Jumbo es una mujer encantadora, madre de un pequeñin, que relata en su blog consejos para madres, vivencias, y temas que nos interesan a todos, aunque yo no soy madre (ni tengo en mis planes serlo) su blog tiene un carisma único.

A Johan Cladheart lo he empezado a leer hace poco, lo suyo son las historias, las ficciones, relatos fantásticos que te atrapan, también nos da su opinión sobre temas variados, sobra decir que se pasen a su blog si no lo conocen, les gustará.

Honestamente, las reglas no me quedaron muy claras, ya que difieren un poco en cada blog, algo así como teléfono descompuesto, pero por lo que leí se debe publicar el logotipo (ahí arriba tienen el mio, lo he personalizado un poco, espero no le moleste a nadie), nominar a 10 blogs, responder a las 5 preguntas que hizo quien te nomino y hacer otras 5 preguntas para que contesten tus nominados.

La Sra. Jumbo no publico preguntas, así que paso directo con las de Johan, algunas bastante difíciles, para alguien como yo, acostumbrada a responder a todo “depende…”:

  • Libro favorito. Les decía que sus preguntas son difíciles, siempre he pensado que mi libro favorito es el que estoy leyendo ahora, porque es el que me tiene intrigada o amarrada a su historia en este momento, por ejemplo ahora he estado leyendo 62 Modelo para Armar, de Julio Cortázar, y diría que es ese.
  • Película favorita. Difícil, es de esas que respondería con “depende”, depende de mi humor, de con quien la vea, es que es tan complicado elegir una, aún así tengo que admitir que Eterno resplandor de una mente sin recuerdos definitivamente esta en el top.
  • Grupo de música favorito. ¿Led Zepellin? ¿AC/DC? ¿Tool? No podría elegir uno 😦
  • ¿Cómo sería tu día perfecto? Conocer un lugar de aquellos que son parte de mi lista de lugares a los que ir antes de morir.
  • ¿Qué me dirías? Te haría las mismas preguntas que tu has hecho.

Ahora mis preguntas:

  • Si pudieras hacer cualquier cosa ¿qué harías?
  • Si pudieras estar en cualquier lugar ahora mismo ¿donde estarías?
  • Menciona una meta en tu vida
  • ¿Cuales son tus series favoritas?
  • ¿Qué haces en un día normal?

Ahora (música de tambores por favor) mis nominados:

  1. Daniela de BipMind. Admiro su propósito de difundir información del trastorno bipolar, así como sus fuerzas para seguir adelante.
  2. Melbag 123. Me encantan sus relatos, ahora mismo estoy atrapada con su historia Asylum.
  3. El fotonauta. Que me encantan sus fotos y su amor por la vida.
  4. Cindyrella.
  5. Nerd Universitaria.
  6. Historias tras tu DNI.
  7. Miss Peach.
  8. Palabra Forte.
  9. El blog de una empleada domestica.
  10. Di que Guay.

Espero que si contesten las preguntas 🙂

P.D. ¿Ya vieron el link? Ahora ya soy .com, sin el wordpress, ¡yey!